miércoles, 4 de enero de 2017

Presentación

¿Qué mejor manera de retomar el blog que presentándome? Sí, ya sé que ya me presenté en su momento y, de hecho, fui escribiendo vivencias y pensamientos durante un par de años... pero precisamente durante el tiempo en el que no he escrito, hay muchas cosas que han cambiado.

Y no necesariamente a mejor.
Tras la última entrada del blog, la situación no fue a mejor. Como consecuencia de mis actos, me he visto sumergido durante un año en un pozo de oscuridad y aislamiento que me merecía. O sigo mereciendo.

¿Qué pasa cuando te quitan lo único que has tenido durante casi cinco años? ¿Qué te queda después de eso? Cuando se descubre lo que eres en realidad, hacen bien en dejarte de lado, en abandonarte para seguir adelante, porque tú no eres más que una piedra en el camino, un elemento destructor.

Algo que me ha quedado bastante claro es lo que soy y lo que he sido todo este tiempo, aunque me empeñara en ver otra cosa. Y por ello, para recordarme a mí mismo el daño que puedo hacer a otras personas, me lo he grabado a fuego en la piel, justo en el costado donde debería haber lo que tiempo atrás se consumió.


Los Sincorazones nacen de manera natural de la oscuridad que se halla en los corazones de la gente, normalmente cuando dicho corazón se hunde en la oscuridad. Como están formados por oscuridad, actúan de manera mecánica y siguiendo su instinto, con el único propósito de encontrar más corazones y consumirlos.

La fuerza de un Sincorazón es proporcional a la profundidad de la oscuridad de la que fue creado. Cuanto más oscuro sea el corazón que haya formado al Sincorazón, más poderoso y más monstruoso será el resultado. De hecho, como seres de oscuridad elemental, algunos son capaces de tomar posesión de otros seres, proporcionándoles un poder oscuro inmenso e, incluso, son capaces de redimensionar su forma para conseguir su propósito.

Los Sincorazones no suelen tener un amo al que dirigir sus acciones y, en su lugar, actúan de mero instinto para consumir más corazones. Solo obedecerán a aquellos con una afinidad con la oscuridad y una voluntad fuerte. Si más de una persona intenta controlarlos, los Sincorazones se aliarán con aquel que sea más poderoso. Sin embargo, se pondrán en peligro a sí mismos al intentar controlarlos ya que los Sincorazones se sentirán atraídos por su corazón y, en el caso de mostrar un atisbo de debilidad, no dudarán en consumirlo.