jueves, 25 de agosto de 2011

(In)Fame Hall

¿Recordáis algunas entradas, dos para ser exactos, dedicadas a dos personas idiotas geniales y que se lo merecían? Pues esto viene a ser lo mismo, solo que sin tachar la palabra anterior. Desde luego se lo ha ganado, tanto tiempo hablando de Él y no le dedico una entrada entera... ya me vale, que tiempo he tenido.

La idea se me ocurrió hace un par de semanas, en mi estado de misandría total en el que de buena gana hubiera exterminado a cualquier ser humano de género masculino sobre la faz de la tierra. (Véase Él, hermano pequeño de Él y antecedentes) Se me habían pasado por la cabeza varios determinativos y estamentos con los que injuriar su persona, pero no tenía ganas de escribir, así que lo hago ahora, con la cabeza "fría" y relajando un poco lo que vengo a decir.

Y sin más dilación, aquí os presento el primer personaje del (In)Fame Hall:

Chico... qué decirte a ti. Después de todo lo que he pasado e incluso defendiéndote de lo indefendible (sí, Jota, aún me acuerdo de cuando le amenazaste, te dije que tendrías que pasar primero por encima de mí y me soltaste tremendo ZAS) pocas cosas me quedan para decirte. Aunque tranquilo, que haberlas, haylas.
Para empezar, buen papel el tuyo, no había visto nunca a un actor tan bueno aparte de Marlon Brando en un "Tranvía llamado deseo". Conseguir que me pille por ti convirtiéndote en la primera persona a la que he querido tiene su mérito. Y ese giro tan espectacular en los acontecimientos que llegó después, simplemente magnífico. ¡Madres, escondan a sus hij@s, Thommy anda suelto! Y nunca mejor, dicho, no vaya a ser que destroces a alguien más. Mas, ¿alguien verá tu verdadero yo?
Ah, por cierto, leéis bien, no he puesto Él ni me he referido a este individuo con estúpidos sobrenombres. Aunque bueno, ¿qué es eso de poner Thommy? Tomás, que aparte de estar en España no te voy a llamar como al niño de cinco años que pareces ser, que ya vamos teniendo una edad, y desde luego ningún vínculo me une a ti como para llamarte así.
Y digo yo, que entre "tanto trabajo" que tenías por lo menos te podías haber tomado la molestia de contestar al mensaje con el que estaban cortando contigo, ¿no, chato? Pero vamos, que ya me conozco tu trabajo, que yo era el mentiroso por decir que llevaba un mes sin salir cuando sólo llevaba 28 días (que descaro el mío) y tú salías todos los findes a tomar algo, que tú mismo me lo decías. Sí, señores, estaba con alguien así de listo. Aunque a lo mejor no contestabas por lo que decías de "prefiero no meterme en malos rollos". Lo cual sería más estúpido si cabe, pero ahí ya no me meto, que entre tu ego y la cobardía/estupidez no creo que pueda ni respirar.
Podría seguir así mucho tiempo más, pero tengo que estudiar y no te pienso dedicar ni un solo segundo más de los que ya malgasté contigo. Sólo decirte que cuando te decía que esperaba que te fuera todo muy bien, MENTIRA. No quiero eso para ti. Sinceramente no me importa nada cómo te vaya o te deje de ir, pero tampoco me voy a poner samaritano contigo a estas alturas de la película. ¿Qué más, qué más...? Ah, sí, que he visto guisantes más grandes ;)

jueves, 18 de agosto de 2011

The climb.

Casi un mes desde la última entrada, que ya me vale. Lo bueno es pensar que si no lo he hecho antes será porque no he tenido rayadas que escribir. O eso creo. Sigo teniendo, como cualquier persona normal, otra cosa es que las magnifique al punto de "suicidio colectivo, bieeen".

Quiero vivir, volver a vivir más bien, que hubo un tiempo en el que estaba incluso bien. Recuperar todo este tiempo perdido, que es demasiado. Aunque para empezar no me lo están poniendo fácil, aunque me da igual, me gustan los retos. Sé que lees este blog, y haciendo lo que has hecho está claro que ibas a salir aquí tarde o temprano; pero me da lo mismo, no pienso censurar nada de ahora en adelante, salvo la violencia explícita cuando mate gente y esas cosas, ya se sabe.

Es un buen reto este con el que empiezo. Sin ton ni son, el hermano pequeño de Él, me habla para decirme que no me quiere hacer daño y que se va, hablando en el sentido metafórico de la palabra. ¡JÁ! Tranquilo, ni me lo has hecho ni me lo harás, más que nada porque me da absolutamente lo mismo, tengo mejores cosas en las que pensar. Si de verdad te da miedo hacerme daño (y esto va dirigido a cualquier persona que me suelte tremenda PARIDA), plantéate antes el hecho de que me lo estás haciendo diciéndome eso. Ya que no hay los huevos (diría valentía, pero estoy demasiado... pasional ahora mismo como para ser pertinente), al menos admítelo.

Puede que me haya estado comportando de manera extraña estos días, pero eso ya se ha acabado. Sería la euforia de la "nueva vida", pero lo que está claro que ni yo mismo me identifico con ese comportamiento. Pero lo que está claro es que tampoco pienso dejarme vencer por mis miedos y por esa maldita vocecita en mi interior que me reprime cada vez que quiero algo.

En fin... ya iré escribiendo más a menudo, que tengo cosas que escribir y contar. Hasta otra y gracias por seguir leyendo esta pequeña parcela de Internet.