¿No habéis tenido la sensación de que todo el mundo recuerda todos y cada uno de vuestros errores, por ínfimos que sean? Eso está dentro de la naturaleza humana y se llama hipocresía.
Tendemos a tener presente cualquier desliz o daño que nos hayan podido hacer, pero siempre y cuando teniendo en cuenta que los nuestros no son válidos o directamente no los hemos hecho.
Y esa es la valla que nos indica el camino, la tenue y fría luz que nos mostrará el final del túnel que nunca llegará y el alimento de pesadillas venideras. Aparte de lo que nosotros mismos vayamos a limitarnos —la razón más poderosa—, tenemos que lidiar con algo que nunca podremos controlar: los estímulos externos.
Siempre podremos aplicarles un filtro o actuar de diferente manera con cada uno de ellos, pero nunca los controlaremos. Y esa es la mayor fuente de recuerdos que podremos encontrar.
Sinceramente, cansa, y bastante, que te recuerden día sí día también qué has hecho mal o qué no has hecho de una manera o de otra para justificar actos, estados, emociones o sucedáneos de cualquier dios sabe qué y, el día menos pensado, se podrá hacer un «error» que lo cambie todo y para siempre.
La pregunta es: ¿estarías dispuesto a hacerlo?
El problema es el miedo
ResponderEliminarmiedo a pasar por lo mismo una y otra vez, miedo al dolor si ese error ha sido demasiado grande, miedo a perder cosas por dar segundas oportunidades, miedo a la decepcion, miedo a q te arrebaren las esperanzas, miedo en muchos mas sentidos
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