sábado, 4 de junio de 2011

Gratitude

Antes de nada: NOTICIÓN
Aunque os importe más bien poco, ¡puedo tramitar el cambio de expediente a Salamanca! Sí, sólo necesito treinta créditos reconocidos para empezar la carrera, ¡bien!

Quitando este maravilloso apartado, expongamos ahora el principal objetivo de esta entrada, que para ello nos hallamos aquí.

Ay, J... cuántos momentos me has dado, tantos buenos como malos, ¿eh? Aunque de estos últimos ínfimos. Que desde un día en que mi depresión crónica llegó a un extremo insoportable y me amenazaste con irte me dio mucho miedo... 
Pero bueno, qué decir de tu maravillosa persona. Eres una persona odiosa por no poder sacar casi defectos, ya lo sabes. Por mucho que te empeñes, eres un absoluto desgraciado que no sale en ninguna foto mal.
Para empezar, gracias por haber estado conectado ese día que nos conocimos a la vez y en el mismo sitio web que yo. Y gracias sobre todo por soportarme todos estos meses que he estado mal y ni he intentado evitarlo. Me conociste loco, pero me descubriste como persona cuando te empecé a contar todas mis rayadas, miedos y experiencias. Y aún así seguiste a mi lado.
Yo también te he escuchado, sintiéndome impotente por no poder ayudarte en algunos casos y en otros por no poder presentarme allí para matarte a abrazos y los mordiscos en la nariz que te quiero dar.
Aunque te haya visto sólo cinco minutos porque eres un idiota que no sabe encontrar un maldito metro, me ha valido de sobra, pero ojo, de momento, porque quiero volver a verte más y mejor.
En fin, que podría estar aquí años y años contándote cosas que ambos dos sabemos, pero estoy en un momento de inutilidad escritora, y ya he contado lo esencial...
que te quiero, y no sabes cuánto.

P.D.: Prometo superar mis miedos y ser un adolescente normal, ¿vale? :)

1 comentario:

  1. Tienes casi diecinueve años, no te autodenomines adolescente. Un poco de dignidad...

    ResponderEliminar