viernes, 30 de marzo de 2012

You'll be there...

…and I'll be holding your hand.

Esta vez seré un poco más escueto. Escribo esto porque me ha salido al escribir y quería compartirlo con alguien. Y ya que ese alguien a quien va dedicado está claro quién es, que se de por aludido.

No ha ce falta que me prometas que vas a estar ahí para ayudarme a no caer, y para tenderme tu mano sin soltarla: lo sé desde hace 5 meses. Pero yo si que prometo no soltarla, no volver a caer, no volver a escuchar al David que no debo escuchar. Si no, escuchar al David que tú conociste y al que pediste salir.

«Eres el príncipe del mundo encantado con el que sueño cada noche. Las luces de mi vida que me levantan cada mañana, cegándome los ojos, entrando por la ventana; los pájaros que suenan en mis oídos diciéndome "te quiero" y que se me echan encima imaginando que estamos tan solo tú y yo, haciendo que el deseo de tenerte a mi lado se multiplique por mil y arda en deseos de besar esos bonitos labios y recorrer toda tu piel. Porque sólo el pensar en tus ojos, en tus labios, en tu manera de hablar hacen que de esta boca, de estas manos, salgan palabras tan bonitas con el único deseo de hacerte enamorar.»

sábado, 24 de marzo de 2012

Razones

Hace un mes que no escribo. Y no será porque no haya tenido tiempo... o porque no me hayan pasado cosas para contar. Eso de que «la primavera la sangre altera» es muy cierto. Y eso que acabamos de empezar, pero discutimos como nunca.

Discutimos por estupideces, lo sé y de sobra, pero lo hacemos. De todo esto, su conclusión es que no se nos ve unidos, como si las demás personas no discutieran, La pequeña diferencia es que a mí me da igual hacerlo o no con gente delante. Y más aún cuando sé que tengo razón. Pero ese no es el tema. Nunca me hace caso, no me escucha, aunque luego diga que sabía que tenía razón. Entonces, ¿por qué no me haces caso? Odio que la gente no me escuche, que hable para la nada.

Me da igual la razón, me da lo mismo el tema, no me importa de qué se trate... lo que quiero, o necesito, es que por lo menos se tenga en cuenta mi opinión para algo.

De todos modos, después viene la fase: «Daa no quiere solucionar las cosas». Claro, no quiero solucionarlas porque adoro estar de malas con lo único que tengo. De hecho, si por mi fuera, estaría todo el día discutiendo, gritando y de todo. Y se cree que el único que está mal es él, pero a Daa le jode, y mucho. Y Daa se siente como una mierda. Y Daa quiere meterse en la cama para no salir, aunque no tenga esa suerte.

Sobra, y mucho, eso que dices de «para el poco tiempo que paso contigo, me gustaría pasarlo bien». Es de cajón que a mí también. Si por mi fuera no pasarían estas cosas, porque lo último que quiero es perderte, y más por una estupidez como esta.

Pero que no haya preocupaciones, no va a volver a pasar, lo prometo. Me da igual todo ya, sólo quiero no volver a pasarlo mal contigo: que no me digas que a lo mejor es cierto que te tienes que replantear las cosas, que no confías en mí, que todo... No quiero volver a tener problemas ni a creártelos... sólo sé que te quiero querer y quiero estar bien.