…and I'll be holding your hand.
Esta vez seré un poco más escueto. Escribo esto porque me ha salido al escribir y quería compartirlo con alguien. Y ya que ese alguien a quien va dedicado está claro quién es, que se de por aludido.
No ha ce falta que me prometas que vas a estar ahí para ayudarme a no caer, y para tenderme tu mano sin soltarla: lo sé desde hace 5 meses. Pero yo si que prometo no soltarla, no volver a caer, no volver a escuchar al David que no debo escuchar. Si no, escuchar al David que tú conociste y al que pediste salir.
«Eres el príncipe del mundo encantado con el que sueño cada noche. Las luces de mi vida que me levantan cada mañana, cegándome los ojos, entrando por la ventana; los pájaros que suenan en mis oídos diciéndome "te quiero" y que se me echan encima imaginando que estamos tan solo tú y yo, haciendo que el deseo de tenerte a mi lado se multiplique por mil y arda en deseos de besar esos bonitos labios y recorrer toda tu piel. Porque sólo el pensar en tus ojos, en tus labios, en tu manera de hablar hacen que de esta boca, de estas manos, salgan palabras tan bonitas con el único deseo de hacerte enamorar.»
No hay comentarios:
Publicar un comentario