domingo, 1 de enero de 2012

2012

Hay que saber cuándo dar la vuelta a la página. Cuando se llega a la última línea, no hay opción sino pasarla y seguir leyendo el resto de la historia. Por mucho que te haya gustado esa página, ese párrafo, ese fragmento, no puedes seguir leyéndolo una y otra vez. O por el contrario, que te haya marcado  lo suficiente para que tengas miedo de seguir leyendo, la opción sigue siendo la misma. Al fin y al cabo, cuando puerta se cierra, se abre una ventana, ¿no?

Está claro que no todo han sido buenos momentos, eso es literalmente imposible. Pero son esos malos momentos los que los hacen especiales. Razones que nos hacen seguir adelante, haciéndonos más fuertes, superando cada obstáculo en el camino. Y, una vez que los superamos, tenemos la satisfacción de haberlo conseguido y la recompensa de oportunidades mejores.

Refugiarte en tus grises recuerdos, esconderte detrás del pasado o huir de lo que queda por llegar NO es una de las opciones. Ahora que llega un año nuevo, una etapa nueva está a punto de comenzar con él. Puedes empezar a ser tú mismo. Miente como un bellaco y haz propósitos de año nuevo que nunca llevarás a cabo, pero al menos piensa en todas esas cosas que quieres hacer en algún que otro momento. Así, tendrás una vía positiva de escape en cualquier momento. Ponte una dieta que durará cuatro días, apúntate al gimnasio para ir sólo las dos primeras semanas, deja de fumar durante tres semanas o simplemente empieza el trimestre escolar con ganas para cansarte a las dos horas.

Fíjate unas metas que te alumbren el camino cuando se vuelva oscuro, pero nunca te quedes atrás. Empieza por ser tú mismo, a partir de ahí, sé creativo y trázate tu propio camino. Aprovecha que a partir de las 12 de hoy, tendrás una excusa perfecta para todo esto y mucho más. ¿O vas a permitir perderte otro año de tu vida?

Ahora, a vosotros: Gracias por estas casi 2500 visitas. Para muchos será una cifra insignificante, pero para mí es mucho más de lo que esperaba cuando empecé a escribir esto. Así dan ganas de seguir escribiendo, aunque no sea algo importante, gracias.

Tú: Sabes bien quién eres y por qué escribo esto. ¿Te esperabas otra entrada dedicada exclusivamente a ti? Lo siento, el cambio de año y toda la parafernalia inútil que he escrito antes me urgía más. Ya te pondré una dentro de poco, que el día 4 vuelve a ser especial. Igualmente, ya que no vas a estar aquí, te recuerdo que te quiero y espero que te lo pases bien esta noche. Pero, por favor, dame un año entero como estos dos meses, no quiero que los lectores del blog vuelvan a la monotonía de mis depresiones. Gracias por todo.

2 comentarios:

  1. Propositos nuevos, di que si, pero uno por encima de todos ser uno mismo. Una vez me dijeron que no centrara mi felicidad en los otros, es decir, que primero tenía que estar yo agusto conmigo mismo, quererme y demostrarme que valgo, porque la gente va y viene por nuestra vida. Eso no significa que puedas ser mas feliz teniendo a alguien, pero debes aprender que la vida muchas veces tiene giros inesperados y debemos saber afrontarlos solos.

    Un beso y feliz 2012

    ResponderEliminar
  2. Pequeño inútil de mi weapon.
    :] Me hace muy feliz leerte así.

    ResponderEliminar