El problema es que, aunque esté ahí, no siempre lo hago bien, por no decir nunca. Como prueba las pocas preguntas antes formuladas, no se puede decir que mi labor haya sido precisamente constructiva. Voy de persona curtida con los daños, pero sigo siendo un crío de mierda. Y él está sufriendo por mi culpa.
No sé cómo sería antes de conocerme, pero es obvio que no pensaba nada de lo que piensa ahora, y no se siente como se siente ahora. Él mismo me lo dijo: «No quiero una relación seria.» Y aún así, decidió ser mi novio.
Dice que se siente completamente inútil conmigo, pero creo que no sé da cuenta de todo lo que ha hecho y sigue haciendo por mí. Dice que he cambiado, aunque no tiene ni idea de cuánto lo he hecho. Ya no cree que sea mi única razón para seguir adelante, pero es la pura verdad. Desde que estoy con él, miro al futuro con una sonrisa por primera vez desde hace MUCHO tiempo y vivo el presente de una manera completamente distinta, teniendo en cuenta el pasado si olvidarlo del todo. Y eso, para una persona que ha vivido dos años inmersa en el pasado, es mucho avance en tan sólo tres meses.
Es estúpido pensar que quiero que acabe, pero partiendo del principio que todo lo que hago, lo hago por él y por su felicidad; ya no es tan estúpido pensar que espero que no tarde en darse cuenta de que lo mejor que puede hacer es cortar conmigo. Se merece ser feliz y vivir la vida como él quiera, sin tener que preocuparse por la depresiones de un niñato. ¿Que me llevaría más de dos años en recuperarme esta vez? Claro que sí. Sin embargo, sé que él estaría bien, y eso valdría la pena. Él se lo merece.
Por cosas como lo que pasó, no creo que merezca llamarme «cariño» ni demás apelativos cariñosos, ni que me bese, ni estar con él en el mismo espacio-tiempo. De hecho, me quité el Tuenti como una manera de redimirme. Es una solución estúpida, se ve; pero significa varias cosas: No quiero conocer a nadie más, no quiero que nadie aparte de los estrictamente necesarios contacte conmigo, no quiero tener que enfrentarme a Jorge y Marta (amigos a los que Marcos mandó a la mierda por este mismo tema y he de hablar con ellos para que no se lo tengan en cuenta) y una manera de hacerme creer que es un paso más hacia esa redención. No quiero que nadie sepa nada de mí, simplemente. Bastante vergüenza me da ya existir.
Él dice que ha pasado página, que no importa, que me cree. Pero no es tan sencillo. Eso es algo que nunca (siga o acabe esta relación) voy a poder perdonarme: el haberle hecho tanto daño de esa manera. Y no sólo a él, sino también a mí mismo, es como una puñalada a mis principios. ¿Voy diciendo que he sufrido mucho, que si patatín que si patatán y que no soporto los «cuernos» y voy yo y hago eso? Simplemente es algo que yo nunca podré olvidar, por mucho castigo que haga y por mucho que me absuelva a ojos de Marcos.
Le quiero. No, le amo. Le amo con locura. Es una persona que entró en mi vida por casualidad y la ha cambiado del todo. No creo que llegue a darse cuenta algún día de todo lo que significa para mí. Ahora mismo, simple y llanamente no podría vivir sin él. Se me ha olvidado.
Lo siento. Lo siento muchísimo. Sé que es una palabra como cualquier otra, pero es verdadera. Siento todo lo que he hecho, y todo lo que haré, que seguidamente no sea poco… Ahora mismo no sé qué nas decir, y después de una hora y algo, lo único que se me pasa por la cabeza es «dormir». De todos modos, para resumir toda esta mierda, bastaría con decir que lo siento, todo, y que me quiero más que a nada. Es lo único que necesito para levantarme todas las mañana y llevar el día como pueda. Una sonrisa suya es capaz de hacer cosas inimaginables en mí. Espero que nunca se borre.
Te amo.
Aleluya!!! por fin me deja comentar Da mejórate aunque decirlo dos semanas despues no tiene muxo sentido pero en fin me hace ilusión jajaja
ResponderEliminarBesos!^^